El cuerpo recuerda, el vínculo transforma. Criar también habitarse y descubrirse en cada encuentro.
Comprendemos que los bebés no solo reaccionan de forma refleja; sus emociones permiten conductas complejas de interacción social, con su Sistema Nervioso en constante desarrollo, convirtiéndolos en seres únicos con temperamento e Identidad propia.


La maternidad es aprender a despedirse
Desde el instante en que tu bebé llega al mundo, su cerebro comienza una fascinante aventura de descubrimiento y conexión.
Este proceso no solo abarca el entendimiento de su propio cuerpo, sino también la interacción con el entorno que lo rodea. Con una corteza sensorial extremadamente sensible, tu pequeño capta cada detalle a través de sus sentidos, absorbiendo el mundo con una curiosidad innata.
Las experiencias, tanto internas como externas, son interpretadas por su Sistema Nervioso en desarrollo. Este sistema evalúa constantemente su entorno, de forma orgánica, para determinar si está a salvo, en peligro o enfrentando una amenaza a su supervivencia.
A través de una evaluación automática del riesgo, el Sistema Nervioso integra diversas señales que son esenciales para su supervivencia. Este proceso desencadena estados emocionales y fisiológicos que son fundamentales en la construcción de su Identidad

El objetivo es que las madres y sus bebés se sientan apoyados, comprendidos y seguros. Por eso, ofrecemos un acompañamiento individualizado que se adapta a las necesidades únicas de cada relación madre-bebé.
Nos apasiona observar cómo la emoción que surge de la seguridad del vínculo se convierte en la fuerza más poderosa para la arquitectura cerebral, y cómo, juntas, podemos transformar los desafíos en oportunidades para crecer y vincularnos de forma consciente y poderosa.
En este viaje de maternidad, nos centramos en el proceso de corregulación entre la madre y su bebé. A través de la atención a las sensaciones corporales y la conexión emocional, ambos pueden interactuar para regular sus estados fisiológicos y emocionales, creando un vínculo único y profundo. Este enfoque en la conciencia corporal permite a las madres reconocer sus propias necesidades y las de su bebé, tejiendo una red fuerte de conexión y seguridad.
Al sintonizar con las respuestas del cuerpo y las emociones, los bebés pueden florecer y crecer, mientras que las madres se sienten comprendidas, apoyadas y valoradas en su maternidad. Aquí, cada emoción se expande y cada experiencia se integra, fomentando un espacio donde el amor y la conexión son las raíces de esta nueva vida.
Este servicio es para ti si:
- Te sientes abrumada por la responsabilidad de cuidar a un recién nacido.
- A pesar de todas las técnicas de crianza que conoces, te sientes perdida.
- Tienes dificultades para entender las necesidades de tu bebé y te preguntas cómo responder a ellas de la mejor manera.
- Sientes desconexión o falta de habilidades para establecer un vínculo con tu bebé, como si esa conexión se escapara de tus manos.
- Tienes preguntas o preocupaciones sobre el desarrollo de tu bebé, inquietudes que a veces parecen no tener respuesta.
- Te estás recuperando, pero el posparto no es lo que esperabas.
- Te preocupa el bienestar emocional y físico de tu bebé.
- Encuentras dificultades para organizarte en el día a día, luchando por encontrar un equilibrio en medio del caos.
- Sientes culpa o vergüenza por tus experiencias y pensamientos como madre, y necesitas un espacio seguro para procesar y liberar estas emociones.
- Te sientes sola o aislada en este viaje de la maternidad, como si nadie pudiera comprender lo que estás viviendo.
- Estás experimentando cambios en tu relación de pareja y en tus relaciones sociales, lo que añade otra capa de complejidad a tu vida.
- Te gustaría compartir con otras familias los retos de la crianza, buscando apoyo y conexión en esta experiencia compartida.