El parto no acaba en el momento del nacimiento; su eco permanece en el cuerpo esperando ser escuchado.
El parto no termina cuando nace un bebé. Para muchas mujeres, continúa viviendo en el cuerpo mucho tiempo después.
Hay partos que se integran como una experiencia de fuerza y encuentro. Otros dejan al cuerpo sosteniendo una historia que todavía no ha podido completar.
No siempre es lo que ocurrió lo que deja la huella, sino cómo lo vivió el sistema nervioso en aquel momento: el miedo, la sensación de peligro, la pérdida de control, la soledad o la imposibilidad de hacer algo diferente.
Cuando el sistema nervioso percibe que una experiencia supera sus recursos, el cuerpo responde poniendo en marcha todo aquello que necesita para protegernos.
Y, para conseguirlo, a veces necesita interrumpir respuestas que más adelante quedarán esperando una oportunidad para completarse.
Renegociar el parto es ofrecer al cuerpo la posibilidad de completar aquello que tuvo que interrumpir para sobrevivir.
Sanar el parto desde el cuerpo
Por eso el trauma de parto no siempre desaparece con el paso del tiempo.
Puede aparecer al recordar el nacimiento, en el contacto con el propio cuerpo, en la relación con el bebé, en un nuevo embarazo o incluso muchos años después, cuando algo vuelve a despertar aquella memoria.
¿Cómo te puede ayudar el acompañamiento terapéutico con Somatic Experiencing®?
El impacto de una experiencia de parto traumática puede sentirse a muchos niveles: emocional, físico, y en la relación con tu bebé o incluso contigo misma.
El trauma impacta profundamente en nuestra organización interna y en nuestra capacidad de autorregulación, así, nuestra capacidad natural para manejar el estrés y regular nuestras emociones se ve comprometida.
Aprendemos a vivir con la memoria silenciosa de todas aquellas experiencias que quedaron grabadas en nuestro cuerpo. Es común sentirnos solos y abrumados por las sensaciones emocionales y físicas que experimentamos, sin saber muy bien cual es su origen.
A través de Somatic Experiencing®, un enfoque terapéutico basado en la regulación del Sistema Nervioso, trabajaremos para desbloquear las respuestas fisiológicas de lucha, huida o congelamiento que quedaron atrapadas durante el parto.
Este proceso terapéutico también te brindará la oportunidad de transitar este camino desde la contención y estabilidad, donde el trauma se renegociará de forma escalonada y gradual, en la medida en la que puedes sostenerlo.
Sanar el trauma de parto es renegociar la experiencia, liberando la voz de tu cuerpo para que exprese lo que quedó atrapado en el silencio
¿Por qué es importante sanar el trauma de parto?
El cuerpo no insiste en recordar el pasado. Insiste en completar aquello que quedó sin terminar.
Desde la mirada de Somatic Experiencing®, acompaño este proceso respetando el ritmo único de cada sistema nervioso. No se trata de revivir el parto ni de volver al dolor, sino de ofrecer al cuerpo una nueva experiencia desde la seguridad, para que pueda reorganizar aquello que quedó interrumpido.
Renegociar el parto no significa cambiar lo que ocurrió. Significa transformar la forma en que esa experiencia sigue viviendo en tu cuerpo.
No importa cuánto tiempo haya pasado desde tu parto. El cuerpo conserva la capacidad de reorganizarse cuando encuentra las condiciones adecuadas para hacerlo.
Cada experiencia de parto deja una huella distinta.
Este servicio es para ti si:
- Sientes que algo de lo que ocurrió durante el parto sigue muy presente, aunque hayan pasado meses o años.
- Te cuesta recordar o hablar sobre el parto sin sentir ansiedad, miedo o una profunda tristeza.
- Notas una desconexión con tu cuerpo desde el nacimiento de tu bebé.
- Sientes que algo cambió en la relación contigo misma, con tu maternidad o con tu bebé y no sabes cómo ponerle palabras.
- Hay momentos en los que revives sensaciones del parto sin comprender por qué aparecen.
- Sientes que una parte de ti quedó detenida en aquel momento y necesitas comprender qué ocurrió.
- El tiempo ha pasado, pero tu cuerpo sigue reaccionando como si la experiencia continuara presente.
- Buscas un espacio donde poder integrar lo vivido sin sentirte juzgada ni tener que justificar tu experiencia.
Quizá te reconozcas en alguna de estas experiencias. Si es así, quizá haya llegado el momento de ofrecerle a tu cuerpo la oportunidad de completar aquello que quedó interrumpido.